¡Miau, miau! Nuestros amores de cuatro patitas son muy pero que muy aseados y se pasan horas y horas limpiándose con su áspera lengua para estar más limpios que limpios y sin ningún parásito en su peludita piel. ¿A que vuestros gatitos también lo hacen? 

Grey y Mini se tumban en el lugar más cómodo de la casa y empiezan a limpiarse durante mucho rato, además ¿sabéis que muchas veces se asean entre ellos? Tendríais que verlos, ¡están tan monos! Mini coge con sus patitas el cuerpo de Grey y comienza a lamerle con su pequeña lengua, lo deja bien limpito. Aunque a veces él se cansa y se enfada… Recordad que Grey es un bebé y Mini lo mima como si fuera su hijo, aunque Grey no deja de pincharla y hacerla rabiar, pero se quieren ¡miaaaaauchísimo! 😻

Y a todo esto, ¿sabíais que una de las razones por las que se limpian tanto es porque cuando les tocamos sienten que se ensucian? Cuando nuestras manos acarician su suave pelo sienten que les estamos manchando y ensuciando, una manía que tienen ¡vaya!

Cuando nuestro peludín tenga ganas de que lo acariciemos, vendrá por sí solo hacia nosotros dispuesto a recibir mucho cariño y amor. Y pobre de ti que no se lo des, jeje. Aunque eso sí, cada gato es un mundo, cada uno tiene un carácter y le gustan más unas cosas u otras. Pero en algo estamos de acuerdo y es que ¡todos son una miauravilla!

Los misinos son muy limpios por naturaleza y cada uno de los días del año se lamen para estar impecables. Pero aún así hay que tener cuidado, ya que son animales muy sensibles y cualquier sustancia les puede causar una intoxicación.  Sin querer al acariciarle le podemos pegar alguna sustancia tóxica en su pelo, y como ellos harán hasta lo imposible para quitársela, posiblemente les cause daño en su estómago. Este es otro de los motivos por los que los gatos sienten que les ensuciamos al tocarles su pelito. Tenemos que ir con precaución a la hora de acariciar a nuestras pequeñas bolitas, ya que podemos tener las manos sucias y con alguna sustancia que nos les siente bien.  

Cómo ya sabréis, las papilas ásperas de su pequeña lengua funcionan como un cepillo, (poned el dedo cerca de su boquita para que os den besitos y comprobaréis cómo raspa). A Mini y a Grey les encanta darnos besitos, ¡y a nosotros todavía más! 

Después de un rato de caricias con nuestros pequeños, siempre se alejan a un lugar tranquilo que les haga sentir a gusto y empiezan a lamerse hasta que se quedan limpísimos. Vuestros gatos hacen lo mismo, ¿a qué sí?

Por último, recordad que los gatos son (por lo general) animales independientes y que cuando tengan ganas de mimos vendrán a buscarnos, no debemos agobiarles (aunque sabemos de sobra que son tan monos que siempre dan ganas de abrazarles). Aunque como siempre decimos depende de su personalidad y de cómo lo eduquemos. He de confesaros que Mini y Grey son súper dependientes y cariñosos. ¡Nos siguen a todos lados!

Contadnos cómo reacciona vuestro gato cuando le acariciáis, nos hace miauchísima ilusión escuchar las historias de vuestros ronroneadores. ¡Purrrr! 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies