¿Mis gatos juegan o pelean? Desde que tenemos dos gatos en casa hemos empezado a hacernos esta pregunta difícil de responder, porque a veces las miradas, los zarpazos y las carreras por casa pueden dar lugar a confusión. ¿Cuántas veces te has preguntado si los hábitos de tus gatos son un juego o una pelea? ¿Quién no ha dudado de si hay que intervenir o dejarlos que lo resuelvan solos? 

Como sabéis, Mini y Grey llevan pocas semanas de convivencia pero todo ha sido muy rápido desde el primer momento, de manera que ahora mismo ya se consideran como hermanos y, como hermanos, ya empiezan las peleas con amor. Nos hemos dado cuenta de que el comportamiento entre ambos no siempre es fácil de interpretar, pues a veces surgen dudas de si están jugando o si están enfadados y claro, hay que saber cómo responder según lo que esté pasando, al menos cuando estamos en casa. Vamos a contaros nuestra experiencia con Mini y Grey y a saber distinguir lo que pasa en cada momento y también cómo actuamos nosotros.

En primer lugar, es imprescindible fijarse en las orejas y en las colas de tus ronroneadores, ya que son un claro indicativo de su estado. También te ayudará recordar lo que hacía tu primer gato cuando estaba sólo en casa y jugaba contigo, porque Mini en muchas ocasiones actúa igual con Grey.

Los gatos tienen un instinto cazador que puede parecer un poco agresivo pero en realidad es una manera de socializarse que les ayuda a gastar energía y a dormir más felices. ¿Sabías que el gato caza aunque no tenga hambre? Pues eso, su instinto lo desarrollará con el nuevo gato y de ahí que hagan como si se fuesen a pillar y a cazar.

Nosotros nos fijamos mucho en cómo actúan después de la pelea de hermanos y vemos que ninguno de los dos siente miedo ni evita al otro gato, al revés, se buscan, comparten la comida, los juguetes, se limpian… Así pues, debes ver si durante el juego muestran confianza. Por ejemplo el pequeño Grey siempre se pone boca arriba y eso que pesa sólo un kilo y sabe que Mini es cuatro veces más grande, pero él confía en su hermana y nos demuestra que para él es un juego.

En sus cuerpos y movimientos se nota que ninguno de los dos quiere hacer daño al otro, pues no sacan las uñas, Mini por ejemplo siempre muestra especial cuidado de no pisarlo.

Lo máximo que ha pasado en casa es que Mini se ha emocionado y él se ha quejado con un leve miau. En ese caso sí que intervenimos con una palmada en el aire o con un NO rotundo, de manera que nos miran y paran. Aunque se aconseja no meterse en medio de una pelea entre gatos, nosotros confiamos plenamente en nuestros gatos, por lo que sí que hemos probado a acariciarlos o poner nuestra mano y hemos visto que no hay mordiscos ni uñas, pero si no estás seguro te recomendamos que no te metas. En algún momento Mini también ha tirado sin querer a Grey de una superficie pero porque él no ha calculado, ya que es súper tranquilo y confiado. Además las intenciones se notan de manera muy clara.

Es vital que no dejes que se hagan heridas, pero esto en general lo verás venir porque se nota en la relación que tienen, especialmente en el tema de la comida y los juguetes. Mini es tan buena que si Grey va a quitarle la comida ella se aparta y lo mira. Sin embargo él pensamos que ha pasado algo de hambre porque tiene obsesión por comer, entonces a veces emite un ligero rugido, pero nunca jamás ha intentado pelearse con Mini por este motivo.

Si uno de los dos gatos se eriza demasiado, se si miran fijamente durante un rato o hay chillidos y maullidos, puede que haya pelea a la vista. Además, en las peleas hay un gato que es el dominante y otro el que ataca porque quiere defenderse, sin embargo en el juego se van imitando. A nosotros nos llama mucho la atención que juegan a pillarse y que igual paga uno que el otro, lo cuál es una buenísima señal.

Cada vez irás conociendo más la relación de los dos gatos, pero eso no quita para que debas estar continuamente atento a las señales de tus mascotas para mejorar sus relaciones y aplicar el sentido común y los conocimientos que poco a poco vayas adquiriendo.

Si alguna vez uno de tus gatos presenta una lesión llama inmediatamente a tu veterinario y si es necesario mantenlos separados por un tiempo. Del mismo modo, si la agresividad entre tus gatos es continuada, busca una solución profesional, a veces se debe a una enfermedad de uno de ellos o a algún trauma que hayan podido tener.  Sobre todo, no olvides que el castigo físico nunca funciona, sino que empeorará la relación con el animal y es una conducta inadmisible en cualquier caso.

 

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